La llaman la madre Bere, es de la congregación de La
Purísima en Tepatitlán. Es muy reconocida en la región de Los Altos porque
dirige un albergue de ayuda a personas necesitadas, pero de repente, un día
desapareció sin que nadie supiera a dónde había ido. Luego de un par de días de
búsqueda, las autoridades la encontraron en un hotel. Ahí se encontraba porque
fue extorsionada telefónicamente.
La llamaron
exigiéndole dinero para no hacerle daño a ella y a sus seres queridos.
Esta es sólo una historia de cientos que suceden en Jalisco,
un estado donde en los dos primeros meses de este 2021, la cifra de extorsiones
por las que se abrieron carpetas de investigación por parte de la Fiscalía,
aumentaron 18 por ciento de enero a febrero.
En marzo, tan sólo en la zona metropolitana de Guadalajara,
sin contar el interior del estado, se tiene el reporte que se recibieron casi
200 llamadas de extorsión, donde al menos 20 personas fueron víctimas.
Menores de edad, madres de familia, comerciantes y hasta
extranjeros, todos son víctimas de estos delincuentes, que a través de las
líneas telefónicas, envuelven a su objetivo y después de sembrar temor en
ellos, terminan engañándolos fingiendo tener secuestrados a sus familiares y
les exigen dinero por su liberación, pagando una gran parte de ellos.
Camino al engaño
En enero la autoridad investigadora reportó que abrió 43
carpetas para intentar dar con el paradero de los responsables de estos
delitos, que en todos los casos, fueron para obtener sumas de dinero que iban
de los 10 mil hasta los 200 mil pesos.
En febrero, la situación cambió y se
abrieron 51 investigaciones.
En el papel la cifra puede ser fría, incluso hasta baja,
pero en la realidad, son casi dos personas diarias que viven esta amarga
experiencia, donde la víctima termina entregando una suma de dinero a los
extorsionadores telefónicos.
El número cambia cuando se puede observar la cantidad
semanal de llamadas que se reciben (casi 200 en marzo), y las muchas otras que
no se denuncian o no se reportan al 911, pues las personas asumen que no pasará
nada si levanta el reporte ante las autoridades.
Por ejemplo, de la semana del 6 de marzo al 12 del mismo mes
se recibieron, tan solo en la zona metropolitana, 59 llamadas de extorsión
telefónica, aunque no todos cayeron en las redes de esa mafia.
Sólo en seis las
personas fueron engañadas entregando en conjunto 122 mil pesos, aunque en total
los delincuentes exigía un millón 100 mil pesos.
De estas, seis eran de amenaza o por el secuestro de un
familiar; 33 por amenazas de presuntos grupos delictivos y cuatro de la
conocida como tripartita, que son aquellas en las que las víctimas toman
camiones y se alejan de sus viviendas, se hospedan en hoteles o sitios donde no
podrán ser ubicados y no cuelgan la llamada haciéndoles creer que hablan con
otro familiar para liberarlos. Siete fueron por amenaza a un familiar, y nueve
entre premios, fraudes o el conocido familiar que les llamada para pedirles
dinero pues viene de Estados Unidos.
Del 13 al 19 de marzo se registraron 46 llamadas y en sólo
cinco de ellas necesitaron de la apertura de una carpeta de investigación.
Las víctimas entregaron 223 mil pesos. Del 20 al 26 de
marzo, la cifra de carpetas iniciadas por el delito de extorsión fue de seis,
luego de recibirse 39 llamadas. El monto entregado fue de 17 mil 700 pesos de
los 656 mil que se les requería. De la semana del 27 de marzo al 2 de abril, la
Fiscalía de Jalisco reportó que tomó conocimiento de 45 llamadas y sólo en tres
abrió carpeta de investigación.
Del total del monto exigido de un millón 600 mil pesos, solo
se entregaron 10 mil pesos a los extorsionadores. De esta manera, cientos de
personas caen ante la falta de medidas preventivas y campañas encaminadas a
alertar sobre las diferentes modalidades del delito de extorsión, cuando lo más
sencillo y recomendable es colgar el teléfono ante una de estas llamadas.
Fuente: Sandra Ballesteros/Quadratín Jalisco