Acaparadores en Jalisco, en la mira de la Conagua
Una inmobiliaria en la región de Tequila y una empresa
azucarera en Tamazula están en la mira de la Comisión Nacional del Agua
(Conagua) por mantener grandes volúmenes de agua concesionada sin utilizar e
incumplimientos en el pago de cuotas de garantía, en medio de una estrategia
federal que busca frenar el acaparamiento y redistribuir el recurso hídrico.
El director general del Organismo de Cuenca Lerma-Santiago
Pacífico, Gustavo Ernesto Figueroa Cuevas, explicó a MILENIO que la dependencia
ya inició una revisión de las principales concesiones de agua en Jalisco,
enfocándose primero en 50 grandes usuarios y posteriormente en otros 50
considerados prioritarios.
¿Qué pasa con los acaparadores de agua en Jalisco?
La medida ocurre en un contexto de estrés hídrico creciente
en distintas regiones de Jalisco, donde industrias, Municipios y desarrollos
productivos enfrentan dificultades para acceder al agua, mientras algunas
empresas mantienen concesiones millonarias con volúmenes ociosos. “Tenemos que
hacer un esfuerzo y convencer a todos los concesionarios que el agua no puede
acapararse y no puede estar ociosa en un lugar, y no puede crear
desigualdades”, sostuvo.
Uno de los casos corresponde a una inmobiliaria ubicada
rumbo a Tequila y Amatitán, con una concesión de un millón y medio de metros
cúbicos de agua, aunque únicamente utiliza alrededor de 100 mil metros cúbicos
para abastecer 20 viviendas y un club de golf, “ellos utilizan el 10 por ciento
del agua, cosa que no es injusta; pero el otro 90 por ciento deberían de pagar
una cuota de garantía”.
De acuerdo con el director del organismo, la empresa además
acumula un adeudo de 250 millones de pesos por no cubrir esa cuota, mecanismo
que obliga a los concesionarios a pagar por reservar volúmenes de agua que no
utilizan.
Otro de los casos revisados por Conagua corresponde a una
industria azucarera en Tamazula, que posee más de 600 mil metros cúbicos
concesionados, aunque solamente utiliza cerca de 200 mil. En este caso, la
empresa optó por regresar parte del volumen a la federación, “y ya están
haciendo trámite y nos van a regresar 400 mil metros cúbicos”, indicó.
Figueroa Cuevas explicó que algunas empresas han decidido
conservar sus concesiones argumentando proyectos futuros de expansión, aunque
para ello deberán cubrir las cuotas correspondientes.
Origen del problema y un camino a resolverlo
La Conagua atribuye buena parte del problema a la política
de concesiones implementada desde la Ley de Aguas Nacionales de 1992, cuando se
permitió entregar grandes volúmenes a particulares bajo esquemas demasiado
flexibles. Según explicó, esta dinámica permitió que particulares,
agricultores, industrias e inmobiliarias acumularan agua que podían
comercializar o reservar sin utilizarla plenamente; incluso, señaló que en algunos
casos el negocio dejó de ser la producción agrícola y pasó a ser la venta del
recurso.
La revisión ocurre mientras regiones de Jalisco enfrentan
problemas severos de disponibilidad. Uno de los ejemplos mencionados por la
Conagua es Lagos de Moreno, donde industrias con proyectos de expansión no han
podido acceder al recurso: “Hay lugares en donde hay un gran estrés hídrico, en
Lagos de Moreno, en donde hay industrias importantes que no agua y no pueden
desarrollar sus planes de expansión y de inversión por falta de agua”.
Ante ello, el Gobierno federal impulsa modificaciones
legales derivadas de la reforma al artículo 27 constitucional, con las que se
busca impedir la comercialización del agua y recuperar concesiones
subutilizadas. La nueva normatividad contempla la creación de un fondo de agua,
mediante el cual los volúmenes recuperados podrán redistribuirse hacia
municipios, industrias o sectores con necesidades prioritarias.
EL DATO
Concesiones de
agua en Jalisco
En Jalisco
existen 43 mil concesiones de agua entre municipios, industrias, agricultores y
desarrollos inmobiliarios.
De acuerdo con el funcionario, no todos los concesionarios
acaparan este recurso. La estrategia de la Conagua está dirigida inicialmente a
los mayores consumidores, “estamos determinando las primeras 100, que son los
grandes concesionarios del agua, y sobre esas 100 vamos a trabajar”.
Se trata principalmente de usuarios con concesiones
superiores a 500 mil metros cúbicos. Figueroa Cuevas afirmó que la intención no
es castigar, sino regularizar y redistribuir el recurso bajo criterios de
equidad. Señaló que algunos usuarios han comenzado voluntariamente a reducir
sus concesiones para poder regularizarse.
Prevé que la revisión tome tiempo debido a la complejidad
técnica y jurídica de cada caso, aunque considera que el nuevo marco legal es
un cambio importante en la gestión del agua, “hemos dado un paso muy
importante. El paso muy importante es tener una nueva ley que permite que haya
una mayor justicia sobre la distribución de agua”.
Fuente: Milenio Jalisco /Josefina Ruiz