La desaparición de un par de menores de edad en Etzatlán, prendieron los focos de alerta en la población.
Afortunadamente esta madrugada aparecieron con vida Santiago y Jesús Eduardo Acevedo.
"Ya no quiero darles problemas; los voy a extrañar": Luis Santiago Marín García.
Una conducta inquieta, una salida a la tienda y una carta de despedida marcaron el inicio de la pesadilla de María Gabriela García Martínez, madre de Luis Santiago Marín García,
Para ella, los indicios apuntan a un posible reclutamiento por parte del crimen organizado mediante una falsa oferta de empleo.
Explicó que desde la tarde notaron una conducta distinta en el adolescente: “Lo notamos sospechoso, inquieto, entraba, salía, pegado al celular. Así estuvo en todo el transcurso de la tarde-noche”.
Según su testimonio, al caer la noche, Luis Santiago entró a su habitación, se puso una chamarra y avisó que saldría a la tienda, pero salió corriendo del lugar y se perdió de vista, pese a que un familiar intentó seguirlo.
Horas más tarde, al regresar a casa, la familia localizó una carta dentro del ropero del menor, en la que avisaba que se iría a trabajar y que no podría comunicarse por un tiempo, asegurando que se encontraba bien y que posteriormente enviaría dinero.
Ante esta situación, la familia manifestó el temor de que el adolescente pudiera haber sido víctima de un posible reclutamiento mediante una falsa oferta de empleo, una problemática que, de acuerdo con colectivos de búsqueda ha ido en aumento en Jalisco.
Luis Santiago cursa el tercer semestre de preparatoria y combinaba sus estudios con trabajos eventuales. Su madre reconoció que le preocupaban algunas amistades recientes del adolescente.adolescente.
Fuente: Milenio Jalisco / Josefina Ruiz
La línea de Atención en Crisis (800 227 4747) orienta a las persona que tienen problemas existenciales.
OTROS CASOS
En los boletines de prensa que la Fiscalía suele compartir para informar sobre la localización de una o un menor, suelen destacar que estas desapariciones ocurrieron de manera “voluntaria” producto de los supuestos conflictos personales y/o familiares que generaron la ausencia de la o el menor, lo que minimiza y estigmatiza la crisis de desaparición de infantes y adolescentes, obviando, además, la vinculación de este delito con otros crímenes, como la trata de personas.
De esta manera, la desaparición de las y los menores de 18 años es minimizada, pues registran sus casos exitosos bajo los criterios de “se fueron con una amiga”, “pretendía escapar con el novio o la novia” o “se fue porque la ponían a hacer el quehacer”.
Organizaciones que trabajan para la erradicación de la trata de personas como Back Home o Fin de la Esclavitud han señalado en reiteradas ocasiones que, si esta información no se ofrece (resguardando obviamente la identidad de las personas), se limitan las acciones que la sociedad puede hacer para cuidar a las y los menores de edad, algo que la Fiscalía coloca en sus boletines como una obligación de las madres y padres, pero que también es su obligación porque el Estado debe realizar acciones tanto para prevenir la comisión de este delito, como para investigarlo de manera integral.
Alrededor del mundo, miles de niños, niñas y adolescentes son víctimas de trata cada año para llevar a cabo trabajos forzosos o peligrosos, tareas domésticas, labores agrícolas o producción de materiales de construcción, o para ser explotados y explotadas sexualmente (pornografia infantil y prostitución) .
El medio más utilizado para atraer a sus víctimas es el Internet, ya sea a través de anuncios de trabajo falsos y/o lucrativos, hasta el alcance directo de los traficantes bajo el pretexto de buscar amistades en redes sociales.
Utilizan a menudo el engaño en combinación con la focalización y el abuso de las necesidades de la víctima, las cuales pueden ser emocionales, económicas o ambas. Lo que hacen es prestarles la mayor atención posible, les hacen creer que ellos pueden solucionar todos sus problemas, incluso, les prometen una “mejor” vida.
Las amenazas y el miedo. Las y los menores aceptan, asegura Arellano, porque no quieren que les pase nada a sus seres queridos. La otra manera es que quienes se los llevan se aprovechan de la falta de cariño que viven estas niñas y niños.
Fuente: zonadocs.mx /Samantha Anaya
¿Qué es un secuestro virtual y cómo prevenirlo?
El secuestro virtual es una forma de extorsión telefónica en la que los delincuentes hacen creer a la víctima o a sus familiares que se encuentra retenida, sin que exista un contacto físico real.
En este tipo de casos, es común que:
Los extorsionadores llamen desde números desconocidos
Amenazan con hacer daño si no se sigue sus instrucciones
Exijan pagos inmediatos
La Fiscalía del Estado de Jalisco exhorta a la población a mantener la calma y no proporcionar información sensible vía telefónica. Ante una llamada sospechosa sobre un familiar en peligro, la primera recomendación oficial es colgar y verificar el paradero del pariente.
En caso de recibir una llamada de extorsión, es vital anotar el número y reportarlo directamente a la Unidad Especializada Antisecuestros (800 221 5803). Las autoridades recuerdan que ningún grupo delictivo real suele pedir a sus víctimas que se trasladen voluntariamente a fincas o hoteles.
Los delincuentes suelen utilizar datos obtenidos de redes sociales para dar credibilidad a sus amenazas o citas de trabajo falsas. Se sugiere configurar la privacidad de los perfiles digitales.
Mantener una comunicación constante con los integrantes del núcleo familiar es la mejor herramienta preventiva contra estas modalidades delictivas actualmente.
Falsas Ofertas de Empleo: Una táctica común es publicar ofertas de trabajo atractivas (como dibujantes, operadores de tráiler, guardia de seguridad etc.) en redes sociales u otros medios para atraer a las víctimas a un punto de encuentro donde son privadas de su libertad.

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