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12 julio 2018

Crea antibiótico con piel de rana de la Región Valles. 12/Jul/18


Un investigador mexicano creó un antibiótico a partir de piel de rana que cura la inflamación de las ubres de las vacas sin dejar rastros tóxicos en la leche, además de ser una alternativa para combatir las bacterias y curar algunas enfermedades en humanos.

Alfonso Islas, académico del campus de Ciencias Biológicas de la Universidad de Guadalajara (oeste de México) creó y patentó esta sustancia bautizada como "ranimicina", que utiliza las propiedades antimicrobianas que la rana desarrolla de manera natural para protegerse del medio ambiente.

El especialista en inmunología explicó a la agencia Efe que desarrolló un estudio financiado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología mexicano para aprovechar la piel de la rana americana (también conocida como rana toro o catesbeiana), criada en la región Valles de Jalisco para cocinar un platillo con sus ancas.


Islas tomó los trozos de piel de rana desechados en los restaurantes para someterlos a un proceso homogeneización y extraer las moléculas mediante centrifugado. Así descubrió que tiene 23 péptidos o moléculas que sirven como antibióticos naturales.

Con ellas creó una fórmula que elimina bacterias como el staphylococcus aureus meticilina y la pseudomona aeruginosa, causantes de infecciones intrahospitalarias y que han mostrado ser resistentes a la antibióticos como la penicilina y sus derivados, afirmó.

"Sometimos la fórmula a exámenes bacteriológicos y se logró matar bacterias como la escherichia coli (causante de enfermedades intestinales), entre otras. Es de amplio espectro y es un extracto muy bueno para combatir infecciones", dijo el especialista.

Uno de sus colegas lo retó a probar el compuesto en las vacas, pues cerca del 20 % de los bovinos sufren mastitis, es decir, inflamaciones e infección en las glándulas mamarias causadas por las máquinas que extraen la leche, que se presenta particularmente en época de lluvia.

El antibiótico aplicado a 280 vacas enfermas logró curarlas en cinco días y evitó que estas fueran retiradas del proceso de producción como ocurre cuando reciben tratamiento con penicilina, pues el antibiótico natural no deja ningún residuo tóxico en la leche.

"Cuando tú les pones penicilina de marca tienes que retirar a la vaca, no puede dar leche porque no pasa la norma (sanitaria) y el ser humano que toma la leche se está contaminando. Con nuestro antibiótico natural no pasa nada, o sea, es un péptido que no es tóxico, que no causa ningún tipo de problema", señaló.

Esto beneficiaría a los productores lecheros, pues disminuirán la pérdidas económicas por poner a descansar a las vacas enfermas y por el gasto en los antibióticos comerciales.

"Los productores están dejando de ganar hasta 20 % menos de la venta de la leche y además tienen que gastar en la penicilina, y con nuestro producto, que probamos en tres hatos lecheros (granjas), no es necesario, porque la vaca sigue produciendo", expresó.

Las patentes mexicana e internacional logradas por Islas permiten la comercialización de este antibiótico, cuya dosis tiene un costo de 2.19 pesos (0.11 dólares) contra los 30 o 40 pesos (1.56 o 2.08 dólares) que hay que pagar por la penicilina de marca. Además, una piel de rana de 40 gramos puede dar hasta cien dosis.

El investigador ha tenido acercamiento con empresarios de México y otros países interesados en adquirir los derechos para comercializar el antibiótico.

De manera paralela, realiza estudios para la aplicación del antibiótico en humanos.

"Tenemos resultados en la aplicación para curar el acné, la tiña en la piel (causada por hongos), el pie de atleta, y en la queratitis oftálmica que surge como complicación de alguna cirugía de ojos o de la enfermedad conocida como cataratas", indicó.

Sin embargo, para comercializarlo como medicamento de uso humano es necesario realizar un protocolo de investigación a mediano plazo y obtener la patente, añadió.

Fuente: Agencia EFE

"RANIMICINA"

El medicamento, para uso veterinario, es tan efectivo como la penicilina, más económico y no tiene efectos secundarios

Desde el año 2000 el Dr. Alfonso Enrique Islas Rodríguez, encargado del Laboratorio de Péptidos Naturales e investigador del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA) de la UdeG, desarrolló un antibiótico elaborado a base de piel de rana, el cual, además de ser orgánico, tiene propiedades muy singulares. En entrevista para Señal Informativa comenta más detalles al respecto.

 “Yo empecé a aislar y a purificar estas moléculas de la piel de la rana, porque resulta que cerca del laboratorio, en épocas de lluvia, hay ranitas ¿no?, hay ranas silvestres que luego saltaban como si estuviéramos casi en el campo y prácticamente saltaban y llegaban a mi laboratorio y yo  dije ‘bueno, esto es un indicio, tengo que investigarlas’ de acuerdo a lo que te he dicho ¿no? la manera en cómo se defienden; y la piel de la rana, ya estudiando por mucho tiempo y tal, tiene beneficios, por lo menos 23 péptidos naturales antimicrobianos. Primero me empezaron a acusar de que por qué estaba matando ranas, pero no, la verdad es de que he matado una sola rana en mi vida”.

Islas Rodríguez mencionó que en coordinación con el Departamento de Veterinaria del CUCBA, llevó a cabo trabajos para tratar a las vacas lecheras que desarrollaban mastitis, una infección que se da en la ubre y la manera de atacarla era con penicilina, pero con el nuevo antibiótico descubrieron que los resultados eran mejores y las vacas sanaban en menor tiempo, lo cual ayuda en gran medida a los productores ganadores y lecheros.

 “El ganadero dedicado a esta rama pierde mucho dinero porque la vaca es retirada cuando tiene que ser tratada con penicilina, la vaca con mastitis, y pierde semanas y cada día son litros de leche que él pierde, el ganadero, el lechero. De manera que con nuestra jeringa, me asocié con un médico veterinario que tengo ahí al lado, con el de biología, que es en red veterinaria y nos fuimos a los ranchos a probar, preparamos el extracto, lo utilizamos, lo metimos en una jeringa y se puso a probarlo con el apoyo del Conacyt, y afortunadamente con dos aplicaciones diarias, una a las ocho de la mañana y otra a las ocho de la tarde-noche, en una semana o en cinco días, la vaca se cura”.

Pese a que solicitó el apoyo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) para desarrollar y comercializar el producto, no se ha obtenido una respuesta y solo se han creado dosis para particulares. Además, Islas Rodríguez aseveró que aunque muchos laboratorios y cadenas comerciales se han interesado en su producto, estos terminan por dejarlo de lado, ya que consideran que no se puede competir con la penicilina.

En lo que al científico concierne, pretende seguir estudiando y buscando más propiedades de este y otros antibióticos, ya que, aunque son 18 años de camino, aún falta mucho por recorrer, finalizó.

 “Me han llamado de diferentes laboratorios, uno alemán, otro que es una trasnacional farmacéutica muy grande y me han dicho ‘Doctor, qué interesante’, así como tú me llamaste, ‘Queremos conocer su producto…’ y ya que lo conocen me dicen ‘Nosotros le vamos a llamar’ y nunca me llaman, o sea, no les interesa dejar de vender la penicilina, esa es la verdad, se les cae el negocio si meten un producto orgánico y barato como el nuestro”.

Cabe mencionar que el medicamento probado científicamente y autorizado para su aplicación veterinaria, ya cuenta con dos patentes, una internacional -otorgada en 2009- y la nacional, que el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual (IMPI) concedió en agosto de 2017.

Fuente: RadioUdeG Colotlán - 16 abril 2018

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